Quereme así piantao...

Así lo dice El Polaco en uno de los tangos que más giró por el mundo. Balada para un loco. "Vayamos a volar querida mía, subite a mi ilusión súper sport... De Vieytes nos aplauden, viva, vivan los locos que inventaron el amor".

El Polaco viajaba por el mundo pero su mundo se quedaba en el barrio. Como si las tardecitas y rincones de su Saavedra natal fueran ese punto de origen tatuado en su alma calamar. Los grandes del tango lo reconocen como uno de los mejores cantantes del mundo, quien dijo las letras como nadie, quien interpeló al amor, la desdicha, la vida, la muerte y la locura.

El Polaco es parte del aire del barrio, se hace presente en los murales, en las baldosas, en las callecitas, en la cancha de Platense, en las esquinas vestidas de marrón. Era un auténtico calamar en su tinta, y era tanta la tinta que con la pintaba la vida que dejó rastros indelebles en el barrio.

Rastros en forma de murales, en forma de fotos, en forma de canciones, poesías y en forma de historias, que miles y miles de vecinos y vecinas rememoran cuando se encuentran.

La poesía cantada del Polaco se impregnó en el andar de la gente, y cuando se impregna la música polaca se impregna el barrio y todo lo que con él viene viajando.

 
 

Hubo dos tangos que fueron creados por poetas y músicos locales, que hoy siguen escribiendo las páginas del barrio, siguen interpelando la vida, la muerte, el amor, la locura. Ernesto Garabato, creador junto con Marcelo Saraceni de "Será que morir no alcanza"; y Raimundo Rosales, creador de "Fantasma de Luna", letra a la que Raúl Garello le puso la música.

 

SERÁ QUE MORIR NO ALCANZA
(Al "Polaco" Goyeneche)

Si la cuadra se engalana y el club de la otra esquina
se pone pilcha fina y nos guiña una ventana.
Si al volver del estadio, alguien ficha en San Quintín,
si un picado en Machaín lo transmiten por la radio.

Si el diecinueve hoy no anda, si para alejar las penas
se brinda con agua buena, del Medrano de agua blanda.
Si la cana pide pido y custodia un bandoneón,
si dan Sur en el Colón, en el Cumbre y en el Lido.

Si Saavedra se divierte con sus banderas izadas
es porque hoy en la barriada, desconfiamos de la suerte.
Si la murga y la hinchada llevan pintado un bigote
de un polaco grandote que canta con voz quebrada.
Si el otoño es primavera y en una plaza ganada
las estatuas disfrazadas, dan la misa dominguera.
Si Saavedra se divierte con estandartes y danzas
será que morir no alcanza, para llegar a la muerte.

Si alumbrada con neones la Avenida Del Tejar
anuncia en su acto central, desfile de bandoneones.
Y si uniendo los harapos, si juntando los remiendos
se hacen banderas al viento, que saludan al Polaco.

Si mil canarios se vuelan, desde un Tábano - Pinocho,
Si lagrimea un morocho que sonríe hasta las muelas,
Si se brinda en el Bodense, por un encuentro casual
Y en cadena nacional, nos transmiten a Platense.

Letra : Ernesto Garabato
Música : Marcelo Saraceni (Marcelo Edgardo Saraceni)

 
 

Fantasma de luna
Tango
Música: Raúl Garello
Letra: Raimundo Rosales

Como un secreto oculto entre poetas,
hembras de ley y soñadores varios,
cuentan que va rodando por Saavedra
el último fantasma enamorado.

Se dice que anda en cada luna llena
buscando socios y confabulando.

Lo vieron una tarde allá en Platense
colgado del Alumni, atrás del arco;
también anduvo con levita y lengue
vestido de murguero en el Medrano,
arroyo compadrón y prisionero,
pariente en el dolor, del Maldonado.

(Estribillo)
Fantasma de la luna, cielo errante
curtiendo la amistad en camiseta
carita de arrabal,
la vida en un mural,
promesa de un amor hecho silueta.

Hay una luna igual, pero distinta
hay otra luna, piel de barrilete;
Saavedra de murgón,
placita y corazón,
hay otros barrios, pero están en éste.

Se oye un rumor del Juventud al Cumbre,
del río a las ventanas y a los patios,
canta un gorrión desde noviembre a octubre,
marea un bandoneón en el escabio.

Dicen que llueve amor de serenatas
cuando el Polaco canta para el barrio.

Parece que en las noches cuando hay luna
se juntan los fantasmas en el parque
a conspirar historias con arroyos,
y sueños modelados en la tarde.

Yo sé que el tiempo está del lado de ellos
y un día brillarán por estas calles.

 
 

Jugársela en la poesía sin que sea verso
Decir verdades para incomodar la indiferencia
Hacer de la palabra la alquimia del silencio
Sí el arte no transforma se deshace
Sí el arte no cuestiona acepta la herida
¿Quién es el loco? ¿El que resiste o el que se adapta?
Del amor, del coraje, de la resistencia, de correr los límites de lo posible, de crear lo impensado, bien sabe la locura.

Entre la incertidumbre y el arte

¿Qué es el arte, sino la posibilidad de transformarnos? ¿Qué es el arte sino una soga para salvarnos del filo perverso del poder? Si la música y la poesía no son para que algo se movilice, ¿para qué son? ¿Dónde vive el barrio cuando el mundo parece morir? En tiempos de crisis y de movilización social el barrio nos contiene, nos da la posibilidad de encontrarnos con una parte de nosotros mismos que parece salvarnos del abismo.
En tiempos violentos, de soledad, de incertidumbre, es el arte propio del lugar en el que vivimos uno de los abrazos que calman los vendavales que parecen ahogarnos.

"Entre la certeza absoluta y la duda absoluta queda el espacio intermedio de la incertidumbre creadora". George Bataille

 
 

Termina un año que tuvo la particularidad de haber arrasado con la estabilidad de la mayor parte de nuestra sociedad. No se trató de una tormenta, ni de ninguna tragedia natural. Son las consecuencias de decisiones políticas y económicas. Tampoco se trató de decisiones inevitables, son políticas que se aplican sobre la base de intereses e intensiones.

¿Qué tiene que ver la crisis económico social de este año con el barrio? Es el barrio uno de los lugares donde forjamos la identidad, es el lugar del que nos vamos y al que volvemos, es donde estamos, amamos, conversamos, debatimos, escribimos, es el lugar en el que vivimos.